sábado, 1 de octubre de 2016

Más de 50 curaciones milagrosas en estudio en Lourdes, por Vicente Luis García

Ana María Camoletto es médico y religiosa, miembro de la Hospitalidad de Lourdes. En el momento de la entrevista Ana María está al frente de la Oficina de Constataciones Médicas de Lourdes, dado que su director permanente, el Dr. Alessandro di Franciscis, se encuentra fuera.

¿Cuál ha sido la última curación reconocida como milagro en Lourdes?

La última declaración es del año 2013 y corresponde a la curación de Danila Castelli, una mujer que empezó a padecer graves crisis espontáneas de hipertensión siendo joven, con 34 años. En 1982, los exámenes radiológicos y las ecografías ponen en evidencia una masa para-uterina y un útero fibromatoso. En mayo de 1989, durante una peregrinación a Lourdes, Danila se bañó en las piscinas del santuario y al salir experimenta un extraordinario bienestar. Declaró enseguida su curación instantánea en la Oficina de Comprobaciones Médicas de Lourdes. Ahí comenzaron los estudios que se hacen con cada caso hasta que en el 2013 se declaró oficialmente por parte de su obispo la consideración de curación milagrosa.

¿Cuántos casos de curaciones posiblemente milagrosas hay hoy en estudio?

Los médicos nunca hablamos de milagros sino de curaciones inexplicables. Es la Iglesia, el obispo de la diócesis de cada persona curada quien tiene potestad de declarar esa curación como milagrosa. Actualmente en estudio tendremos más de 50, no sabría decirle el número exacto pero por ahí. Son expedientes en proceso de estudio.

Las personas que se sienten curadas, bien aquí en Lourdes, o bien en sus casas después del viaje a Lourdes o tras rezar un rosario a la Virgen de Lourdes nos deben entregar todo su historial médico, con todas las pruebas diagnósticas, y cualquier informe hospitalario relacionado con su enfermedad. La recogida de esta documentación la hacemos durante años. Es el médico permanente quien solicita una o dos veces al año al menos todos estos informes.

Después reúne a personal médico, de enfermería y farmacéutico para el estudio de cada caso. Se revisan todas las pruebas médicas que se le hayan podido hacer al paciente, resonancias, TAC, muestras de anatomía patológica, analíticas, etc. Estudiamos todo esto en cada sesión clínica y cada uno da su opinión y dice si lo considera una curación inexplicable o no. Este proceso dura años porque tenemos que controlar y comprobar que la curación persiste, es definitiva y no transitoria.

¿Por qué todos los milagros que se reconocen son curaciones físicas? 

Se reconocen también la existencia de otros milagros, pero estos no pasan a formar parte del elenco de “milagros de Lourdes oficiales”. Es fácil de explicar. Los milagros del cuerpo los vemos, los del alma son internos. Los milagros del cuerpo los podemos palpar, los del alma no.

O sea que funcionamos como Santo Tomás...

En cierto sentido así es. Si yo reconozco una enfermedad yo la tengo que ver. La puedo ver en el historial clínico, en sus pruebas diagnósticas, ... son pruebas evidentes, tanto de las enfermedades como de sus curaciones. Los milagros del alma suelen detectarlos los sacerdotes más que los médicos, y muchos de ellos se producen en el marco de las confesiones por lo que pasan a ser secretos. La Iglesia ha declarado 69 milagros en Lourdes pero doy fe de que hay muchos más casos de personas que no pasan por la oficina médica para declarar públicamente sus curaciones; son curaciones que se mantienen silenciadas en el entorno familiar y en el corazón.

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